El Quiromasaje es un método creado por el Doctor español Lino Ferrándiz y que consiste en un conjunto de técnicas de masaje que aportan bienestar al receptor. Posee efectos beneficiosos sobre la circulación de la sangre, circulación de la linfa, sistema nervioso, tejido muscular, sangre, piel, tejido adiposo, huesos, metabolismo, órganos y a nivel psicológico.
Historia de los masajes
El masaje es una de las técnicas curativas en muchas culturas más antiguas. Su historia se remonta al 3.000 A.c. y en todas las grandes civilizaciones aparecen indicios de su importancia: en China, en la India, en Egipto… Los datos antiguos más concretos sobre masaje terapéutico aparecen en Grecia con Heródico e Hipócrates. En la antigua Roma, Julio César, hacía que le aplicasen masajes a diario. Durante la Edad Media quedan un poco olvidados pero vuelven a emerger en el Renacimiento. Es en Inglaterra donde empiezan a considerar el masaje dentro de la medicina. Durante el siglo XIX se afianza en Alemania y centro Europa pero ha sido en este último siglo cuando se ha producido un verdadero florecimiento de las técnicas de masaje. A finales del siglo pasado se desarrollaron en Suecia las más grandes escuelas de masaje que posteriormente influyeron en todo el mundo.
¿Cuál es el objetivo de los masajes?
Hay muchos tipos de masajes. El principio básico es utilizar las manos para manipular los músculos y aliviarlos así de la tensión, contracturas, estrés y mejorar la circulación del cuerpo.
Algunos de los diferentes tipos de masajes son: Thai, Tuina, Tejidos profundos/ Deportivo, Drenaje linfático, Anma, Shiatsu, Sueco, Desbloqueo, Quiromasaje.
¿En qué consiste el masaje?
Con la persona tendida en la camilla, el quiromasajista emplea diferentes técnicas, aceites esenciales y música según la necesidad, realizando durante no menos de una hora la manipulación manual en la zona del cuerpo a mejorar.
Recomendado:
Los masajes son recomendables para cualquier persona, salvo casos muy concretos.





